Los valores mas importantes que hay que transmitirle a tus hijos
Los valores mas importantes que hay que transmitirle a tus hijos

Estoy segura que muchas veces nos preguntamos por qué es trascendental y tan imperioso el educar a nuestros hijos en los valores.

Instruir a los niños para que aprendan a apreciar a algunas conductas y comportamientos les ayudará a convivir de mejor manera y a sentirse bien en el ambiente en que se desarrollan

Los niños nacen  sin saber o entender si son buenos o malos, tal cosa no existe. Es por medio de la influencia de sus padres, profesores y de los que coexisten con ellos, aprenderán lo que está bien y lo que está mal al:

  • Decir
  • Hacer
  • Actuar
  • Vivir

En los padres recae la transmisión de los valores por ser los responsables de  formación de sus hijos lo cual es crucial para sus vidas.

El profesor de ético, el señor Javier Borrego, quién es parte del cuerpo docente de la Universidad CEU San Pablo afirma que los valores que se adquieren en la vida realmente no tienen significado sino se encuentran organizado, ni se tiene un valor central.

Las personas adultas habríamos de saber transmitir estos conocimientos a las generaciones que nos siguen, no obstante para sinnúmero de padres, resulta ser más sencillo educar a terceros que a sus propios hijos.

Esto, debido a que los niños asimilan con el ejemplo y el principal  de todos viene de sus padres, en su forma de correlacionarse con su entorno, de defender sus ideales, cómo pedir las cosas, de ayudar a los demás, hasta de la forma apelar, de tolerar o de consentir.

¿Cómo transmitir los valores?

¿Por dónde debería empezar esta enseñanza y aprendizaje? Lo fundamental es que todos los especialistas consultados puntean a la familia como el espacio adecuado y vital donde se manifiestan los valores. ¿Acaso se encuentran preparadas las familias actuales para afrontar este reto?

La familia, según  indica Cardona, es el punto nuclear donde se establece la sociedad a través de la educación que se tiene por sus distintos integrantes. Pero cada familia tiene su propia forma de ser, por lo que el deber ser es conocer sus propios valores para transmitirlos de forma apropiada.

Se trata de demostrar con hechos la capacidad que tiene cada madre o padre, para mantener una actitud positiva y el ánimo  necesario para de conducir a los hijos en su proceso de descubrimiento y educacional.

Los padres deben hacerse conscientes de que su manera de ser y de hacer familia será elemental en el proceso de formación del niño, durante toda su vida.

La especialista en orientación familiar, reconocida escritora también, Victoria Cardona, dice que son los padres son quienes deben saber que los niños aprenden al imitar a los demás, en especiales a ellos, por lo que guarda una gran relevancia el que estos mantengan un testimonio o discurso que tenga sentido con su comportamiento.

Asimismo, asevera Cardona que los valores no se transmiten como tal. Estos son descubiertos por los niños mediante el ejemplo o modelo que tienen de la conducta de los padres. No obstante, se hace común que la mayoría de los padres depositan esta tarea en la escuela y dejan a los maestros esta función.

Si bien es cierto que, la escuela tiene una función significativa en este aspecto, los profesores son únicamente suplementarios en dicha impartición educativa de valores.

De ahí que estudiosos propongan que cada núcleo familiar se plantee los ideales que los une. Porque, el docente no puede determinar los valores en los cuales el niño va a basar su vida. No todas las escalas de valores familiares son iguales.

Se logran hallar familias quienes opinan que lo ideal es satisfacer todas las exigencias de los niños, y entonces pueden crecer sin encarar  los problemas, sin saber cómo ganarse las cosas, siendo a largo plazo dañino.

Al igual que se encuentran otros casos de familiares que opinan que lo mejor sea fomentar la unidad y la comunicación. Entonces podrían acostumbrarse a no tenerlo todo inmediatamente, y se educan en compartir y en trabajar por lo deseado.

Ciertamente todos los valores son necesarios, pues todos son conceptos encadenados que se van complementado, y cuyo conjunto explica la complejidad que envuelve la felicidad del ser humano.

Siempre es conveniente repasar los valores que ayuden a los niños y jóvenes a alcanzar la denominada “libertad responsable”. Un valor que es intangible, pero  tiene su fundamento en el crecimiento personal del hijo.

Respondemos mejor a nuestros hijos, mucho más con nuestro ejemplo, que con cientos de discursos sabiamente fabricados y explicados, llevándolos a descubrir los valores del agradecimiento, de la serenidad y del perdón.

Muchos son los valores que se puede y se debe inculcar a los hijos desde pequeños, más hemos seleccionado cuatro de ellos que consideramos indispensables para su desarrollo como seres humanos e individuos.

Los 4 valores más importantes que hay que enseñarle a tus hijo

1. Empatía

Presenciamos un mundo en el que se recompensa el trabajo en equipo para lo que debemos prepararlos en comunicarse con su entorno.

El éxito profesional y  de la vida en general depende de la inteligencia con la que manejemos nuestras emociones, de cómo trabajes con las personas que te rodean, más que en ostentar  una carrera brillante.

Un buen ejemplo para instruir al niño en la empatía, se presenta cuando un niño hace algo malo o causa daño a alguien, en ese momento los padres pueden hacerle tres sencillas pero confrontantes preguntas procurando evitar dejar pasar el problema:

¿Cómo crees que se siente el amigo al que has afectado?

¿Cómo podrías sentirte si te hicieran lo mismo a ti?

¿Qué puedes hacer para solucionarlo?

Enseñar a tus hijos a “no hacer lo que no te gustaría que te hagan” es una forma responsable de hacer que tu hijo sea consciente de sus acciones mucho antes de cometerlas.

La psicóloga infantil Alicia Banderas indica que a través de su libro ‘Hijos Felices’ que con estas tres preguntas se les enseña a los padres a educar a los niños en los valores de empatía que resultarán en un mejor futuro donde puedan afrontar el trabajo en equipo entre otros puntos.

2.Perdón

Pedir perdón y perdonar son valores fundamentales para evitar almacenar heridas en el corazón que posteriormente afecten la vida adulta de nuestros hijos.

Algunos niños descubren tempranamente el efecto inmediato del perdón y rápido se percatan de que pueden repetirlo cada vez que hacen algo que no deben, convirtiéndose en disculpas que no son sinceras sino una manipulación.

Estas disculpas salen de su necesidad de dar por resuelto el asunto cuanto antes. Otros niños por el contrario, sienten vergüenza, o demasiado orgullo o un miedo profundo a las consecuencias de sus actos, como para pedir perdón.

En ambos escenarios se hace necesario inculcarles el valor del perdón, exponiendo los porqués de las disculpas y lo necesarias que son para no crear heridas profundas.

Formar a los niños en pedir perdón es enseñarles también valores como la honestidad, empatía, y responsabilidad, más el proceso del aprendizaje del perdón ha de ser algo progresivo, práctico y procurando la honestidad.

Un niño que sepa pedir perdón, sabrá examinar sus errores y también responsabilizarse de ellos. Además un niño que sabe pedir disculpas, aprenderá a perdonar desde el corazón, y tendrá en cuenta los sentimientos de los demás.

Más debemos reflexionar en que, como por lo general ocurre en el proceso de aprendizaje de los niños, la mejor lección es el ejemplo que ellos ven en los padres.

3.Responsabilidad

Enseñar el significado de la responsabilidad a nuestros hijos es una tarea a largo plazo, que requiere compromiso y dedicación.

Para promover el sentido de la responsabilidad en los más pequeños se sugiere comenzar fundamentándolos en el valor del compromiso.

Se debe procurar que desde pequeños los niños se encarguen, dentro de sus posibilidades, de ciertas tareas como en el hogar pequeñas, sencillas, que vayan acorde a sus edades y se relacionen con su rutina diaria.

La responsabilidad como valor en la sociedad se encuentra íntimamente atada al compromiso. Por consiguiente es garante del cumplimiento de las obligaciones adquiridas y crea confianza en aquellos que lo rodean.

Toda responsabilidad está estrechamente ligada al compromiso y al deber. Ambos conceptos de valores constituyen la materia prima de la responsabilidad.

4. Honestidad

Este valor es de los más importantes al momento de formar la personalidad y el carácter del niño. La honestidad es una cualidad que cultiva la confianza en uno mismo y nos lleva a actuar perennemente con base en la verdad.

Una vez que se ha aprendido y digerido este valor, se transforma en una actitud que genera confianza en sí mismo y en aquellos que están mantienen trato con él.

Para otorgar a los hijos una educación basada en la honestidad, tanto los padres tienen en manos una gran misión, de igual modo los maestros involucrados.

Lo primero es iniciarlos en que sean sinceros con su propia persona. Los niños deben ser llevados a conocer su conducta, sus limitaciones, sus virtudes y sus defectos.

Es importante mostrar nuestros hijos que una conducta honesta fomenta buenas amistades y una afirmación moralmente positiva ante los demás.

En resumen, es importante dar importancia al testimonio personal. Sin embargo aunque estamos hablamos de enseñar valores, es mejor que los niños los descubran observando la evidencia de primera mano en la vida de los padres.

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